... y aquí estoy de nuevo para comentaros un poco el proceso de la elaboración de esta receta de Julia Child. Lo primero que debo decir es que el Príncipe Orloff éste me ha tenido bastante ocupada: se trata de una receta laboriosa, pero no complicada. Como suele ser habitual, tiene varios pasos a seguir, y muchos de ellos suponen bastante labor de "pinche", es decir, picar y picar... La mantequilla es también una de las protagonistas indiscutibles de esta receta, circunstancia que no me sorprende en absoluto, tratándose de cocina francesa y de Julia Child.
A la hora de poneros manos a la obra, os recomiendo que aséis la carne el día anterior y reservéis la taza con el jugo de la carne, que es lo que he hecho yo, a fin de repartir un poco la tarea en dos jornadas y no daros una paliza culinaria de una sola vez.
Además, deciros que yo no he utilizado la cantidad de carne que se especifica en la receta. He hecho aproximadamente la mitad, que es el tamaño de redondo de ternera mayor que encontré. Sin embargo, sí he respetado el resto de cantidades de la receta.
Con respecto al resultado, me quitaría el sombrero una vez más, si lo llevara, ante Julia Child. La carne de ternera queda súper tierna y jugosa, y la salsa es sencillamente exquisita. Eso sí, es un plato consistente, por lo que un acompañamiento ligero es lo más aconsejable, a no ser que seáis estómagos especialmente agradecidos.
Os dejo ya con las fotos de algunos de los pasos del proceso y el producto final, deseando, como siempre, que os guste.
La carne, dorándose
Los champiñones "duxelles" La salsa velouté espesa, cociéndose
El relleno La carne, formada de nuevo con el relleno
Con la salsa y preparada para hornear otra vez .... y ya lista
Bon appétit!
M.G. para Entre ollas anda el fuego




