Hoy os traigo una receta de esas que son prácticas, sencillas y socorridas (a mi me ha solucionado la papeleta en más de una ocasión). La conocí hace muchos años a través de mi suegra y la he hecho muchísimas veces. A mis hijos les encanta, hasta el punto de denominarla “carne favorita”.
Es, sobre todo, muy agradecida, porque es fácil de hacer y, además, se puede dejar hecha de antemano, conservándose muy bien y sin que exista el riesgo de que se seque, porque se cubre con la salsa y se puede guardar en la nevera y calentarse en la misma fuente que se va a utilizar para servir.
El término “agridulce” se debe a que la carne va acompañada por una mezcla de azúcar y vinagre, y aunque el nombre recuerde al famoso cerdo agridulce de los restaurantes chinos, lo cierto es que el sabor no tiene nada que ver con aquel.
Ya me diréis vuestra opinión si os animáis a experimentarla. Espero que os guste y os resulte tan práctica como a mí.
LOMO DE CERDO AGRIDULCE
INGREDIENTES para 4/6 personas
1 chorro de aceite de oliva
1 kilo de cinta de lomo fresca en un trozo
1 o 2 cebollas grandes (dependerá de la cantidad de salsa que deseemos obtener)
1 diente de ajo (opcional)
Las ¾ partes de un vaso de vino de azúcar
Las ¾ partes de un vaso de vino de vinagre
½ vaso de vino de agua
MODO DE HACERLO
Toda la preparación de esta carne se puede llevar a cabo en la misma olla a presión, si bien, quien así lo desee, puede freír la carne y la cebolla en una sartén aparte.
Se cubre el fondo de la olla a presión con aceite de oliva y se fríe en él la cinta de lomo, dorándola bien por todos los lados. Se retira a una fuente de servicio, y en el mismo aceite se pocha la cebolla cortada en aros y el ajo (opcional) cortado en dos trozos. Se dora muy bien, incluso llegando a tostarla un poco, ya que esto hará que obtengamos una salsa más oscura.
Se vuelve a incorporar el trozo de lomo encima de la cebolla, se añade el azúcar, el vinagre y el agua. Se sazona con sal y pimienta, y se deja entre 20 o 30 minutos (dependerá de la rapidez de cada olla) desde el momento en que se puede empezar a contar el tiempo.
Se deja enfriar la carne y se pasa la salsa por la batidora. Cuando la carne esté ya fría, se lonchea, se coloca en una fuente honda y se vierte la salsa por encima.
Antes de servir, calentar en el horno o directamente en el microondas.
Se puede acompañar con cualquier variedad de patatas (fritas, guisadas, panadera, en puré, etc.), con arroz blanco o con spaghetti, como en esta ocasión, o con cualquier otra posibilidad que se os ocurra.
Bon appétit!
M.G. para Entre ollas anda el fuego


